Las actividades que se organizan con regularidad son especialmente útiles, ya que te permiten encontrarte con las mismas personas varias veces. Así podéis conoceros poco a poco y dar tiempo a que surja una amistad.
4. Conoce gente en tu día a día
No siempre necesitas asistir a un evento especial para conocer a otras personas.
Ir con frecuencia a la misma cafetería, parque, biblioteca o gimnasio puede ayudarte a empezar a reconocer caras conocidas y a entablar conversaciones.
No todas estas personas tienen que convertirse en grandes amigos. Incluso los pequeños encuentros cotidianos pueden ayudarte a sentirte más cerca de tu comunidad local y a formar parte de la vida diaria de tu país de acogida, en lugar de sentirte simplemente como alguien que está de paso.
A veces basta con hacer una pregunta sencilla:
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“¿Tú también eres au pair?”
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“¿Llevas mucho tiempo viviendo aquí?”
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“¿Conoces algún sitio bonito que pueda visitar por la zona?”
Date tiempo para adaptarte
Hacer amigos en un país nuevo no siempre ocurre de inmediato. Algunas personas pueden acabar convirtiéndose en grandes amigos, mientras que otras simplemente harán que tu día a día resulte más familiar y acogedor.
Mantén una actitud abierta, avanza poco a poco y sigue participando en actividades. Con el tiempo, estas relaciones pueden ayudarte a crear tu propio círculo de amigos, sentirte parte de tu comunidad y hacer que tu experiencia como au pair sea aún más especial.