¿Cómo influye un au pair en la vida familiar? Os explicamos cómo un au pair puede favorecer las interacciones familiares en el día a día.
¿Cómo influye un au pair en la vida familiar? Os explicamos cómo un au pair puede favorecer las interacciones familiares en el día a día.
Antes de acoger a una au pair, muchas familias se muestran escépticas ante la idea de abrir las puertas de casa a una persona extraña. Sin embargo, contar con la ayuda de un au pair conlleva un cambio positivo, ya que cuidan a los niños y echan una mano en casa en la rutina diaria. La presencia de un au pair en el hogar puede enriquecer la interacción entre los miembros de la familia, reducir el estrés y mejorar la organización y la dinámica familiar.
A continuación, os presentamos cinco maneras en las que acoger a un au pair podría mejorar la dinámica familiar.
El au pair necesitará un horario que defina las horas de trabajo semanales. Es una herramienta sencilla que permite que todos los miembros de la familia vayan por el buen camino. Aunque pueda parecer que solo estáis definiendo las horas de trabajo de vuestro au pair, lo que realmente estáis haciendo es crear un plan para toda la familia. Si, por ejemplo, os olvidais de sacar la comida del congelador para la cena del fin de semana, o si vuestros hijos no meten en la lavadora la ropa de deporte después del entrenamiento de fútbol, tener un horario puede ayudar a que todo salga como debe.
Plasmar por escrito los compromisos familiares importantes junto con las horas de trabajo del au pair os ayudará a manteneros organizados.
Explicar las normas de vuestra familia es fundamental para ayudar al au pair a cuidar de vuestros hijos. ¿Los niños pueden ver la tele después del colegio? ¿Tu hijo pequeño puede comer caramelos? Es bastante obvio que el au pair necesita conocer los límites para poder actuar adecuadamente y con autoridad. Ahora bien, esto va más allá. Conocer los límites también ayuda a que vuestros hijos se comporten como es debido.
Cuando se definen las normas como familia en relación a la estancia au pair, todos saben a qué atenerse y es más probable que todos los miembros de la familia sigan las normas establecidas.
Los au pairs son excelentes modelos de conducta. El au pair vivirá con vosotros y a menudo comerá con vosotros, por lo que habrá cientos de ocasiones en las que será un modelo a imitar. Cuando hayáis encontrado al au pair adecuado, podéis considerarlo como un hermano o hermana mayor para vuestros hijos. Muchas actividades diarias ofrecen a los niños la oportunidad de ver cómo se comportan los demás.
Quizá les hayais pedido a vuestros hijos un millón de veces que metan los platos al lavavajillas sin que acaben haciéndolo. Ver cómo otra persona, en este caso un au pair, puede ser un gran incentivo para que los niños se pongan manos a la obra. A los niños les encanta imitar a los mayores. Llevar los platos a la cocina después de cenar les parecerá obvio a los niños cuando vean a un adulto más dando ejemplo. Por otra parte, comportarse bien ayuda a que todos se lleven mejor.
Como padres, queremos saber si nuestros hijos están bien. Los profesores o los cuidadores nos pueden dar cierta información sobre el desarrollo de nuestros hijos, pero un au pair nos va a dar aún más información. Vuestros hijos y el au pair se ven todos los días y se van a conocer mucho mejor que alguien como un profesor que supervisa a muchos niños al mismo tiempo.
Cuando se acoge a un au pair en casa, éste recibe comida y una paga a cambio de su ayuda. Recoger a los niños después del colegio, organizar la merienda, preparar a los pequeños para ir a la cama... Las necesidades de cada familia son distintas.