Nuestra becaria francesa, Alexiane, nos habla de por qué merece la pena ser au pair en el norte de Francia o, al menos, visitar la región.
Nuestra becaria francesa, Alexiane, nos habla de por qué merece la pena ser au pair en el norte de Francia o, al menos, visitar la región.
El norte de Francia se conoce por su mal tiempo, por no tener mucho que ofrecer y por su acento tan característico. ¿A quién le gustaría ser au pair allí pudiendo serlo en París u otra ciudad del sur? Sin embargo, el norte de Francia tiene mucho que ofrecer. Aquí tienes 7 razones por las que merece la pena irse de au pair allí:
En el norte todo es mucho más barato si lo comparamos con París o con otras ciudades del sur. Además, los lugareños son muy amables y hospitaliarios (a pesar de las temperaturas frías de la zona).
Si te gustan las grandes ciudades, tienes que visitar Lille o Arras. Si, por el contrario, eres un amante de la naturaleza, opta por ciudades pequeñas y disfruta de la belleza natural de las playas y dunas de arena en Braydunes y Zuydcoote, de las marismas de Saint-Omer o de los acantilados de la Costa de Ópalo. Desde allí, además, podrás disfrutar de vistas maravillosas de la costa inglesa.
Uno se puede relajar en las playas del norte como si estuviera en una del sur, pero con la ventaja de no estar llenas de turistas. Una de las más conocidas y visitadas es la Costa de Ópalo (municipio de Touquet), donde Angeline Jolie y Brad Pitt pasaron sus vacaciones. Además, las playas de Bray-Dunnes o La Panne, en la costa belga, son preciosas también.
El norte de Francia está rodeado por muchos países y grandes ciudades europeas. Para que te hagas una idea: tienes París a una hora en tren, Londres a dos horas en el Eurostar, Bruselas a 30 minutos en coche y Amsterdam a 3 horas. Suena bien, ¿no?
Se celebran grandes eventos como por ejemplo, el Festival del Main Square en Arras. Es un festival de música muy conocido al que vienen artistas del todo el mundo.
El norte celebra su propio carnaval al estilo del de Río de Janeiro, conocido como Carnaval Dunkirk.
Francia es un país como una tradición gastronómica muy arraigada y muy similar a la belga.
Estas son algunas recomendaciones que tienes que probar:
Para el postre, si eres una persona golosa, tienes que probar nuestro típico pastes de azúcar, las galletitas "palets de dames", los especulatos (galletas con canela), los gofres Meert, las Bêtises de Cambrai (caramelos con sabor a menta) y por supuesto, las maravillas de Fred (para las que hay siempre una larga cola de espera pero que, sin duda, merece la pena). Y si lo que te vuelve loco es el queso, entonces tienes que probar nuestro famoso queso fuerte, el Maroilles.
¿Y con qué acompañar todas estas especialidades culinarias? Por supuesto, con nuestra cerveza. La cerveza del norte de Francia es la bebida más popular de nuestra cultura debido a la influencia de la cultura belga. Si te estás preguntando cuáles son las cervezas típicas, éstas son algunas recomendaciones: Leffe, Chouffe, Cuvée des trolls, 3 monts, Goudale y Tripel Karmeliet.
El norte tiene una gran oferta cultural. En Arras puedes visitar el Museo de Bellas Artes o el Campanario, y disfrutar de la maravillosa arquitectura nórdica. A los niños puedes llevarlos a los parques temáticos de Bellewaerde o Walibi en Bélgica, Disney Land o el Parque de Astérix. Lo mejor de todo es que están muy cerca el uno del otro.
Espero que este artículo te haya despertado las ganas de querer venirte al norte de Francia. Visita la página web de información y turismo para ver aún más detalles sobre la región.